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Real Madrid 5-2 Mallorca

Seis minutos de golpes de talento y puntería reanimaron al Real Madrid, que iluminado por el croata Luka Modric dio la vuelta a la ventaja con la que acabó el Mallorca la primera mitad y que fue incapaz de resguardar para marcharse de vacío. El mexicano Giovani dos Santos jugó los 90 minutos, dio una asistencia y registró su quinta derrota frente al Real Madrid, de las cuales dos fueron con Barcelona, una con Racing y dos más con Mallorca. Modric fue el único que entendió el compromiso desde el principio. Después encontró el auxilio del alemán Mesut Ozil, que empezó en el banquillo. Y entre ambos enterraron las ilusiones isleñas, angustiadas cada jornada por la amenaza del descenso. El balcánico, héroe blanco tras Old Trafford, culminó la remontada con un gol de los que no es fácil olvidar. Real Madrid hace tiempo que dimitió de la Liga. Su forma de afrontar el campeonato carece de la tensión competitiva de alguien que pelea por un objetivo. Fuera del alcance el título, el cuadro del portugués Jose Mourinho está para otras cosas. Con la plaza de Champions League en el bolsillo el segundo puesto es un premio menor. Una cuestión de honor. Por eso el Madrid cambia de cara cada fin de semana. En eso tiene mucho que ver el preparador luso, que opta por alineaciones ocasionales, atípicas. Pensadas en dosificar a unos y regalar minutos a otros. En ensayos con la vista en otros torneos.De nuevo ante Mallorca el once blanco cambió de cara. Recuperó la zaga titular, con Arbeloa, Sergio Ramos, Varane y Coentrao, que no jugaron en Vigo. E insistió en Pepe, al que buscó una ubicación en la medular, junto a Luka Modric y Kaká, de nuevo protagonista. Igual que Álvaro Morata. Para Mallorca la Liga no es una broma. Todo lo contrario. Cada partido es una cuestión de vida o muerte. Llegó al Bernabéu con dos victorias seguidas. Situado en puestos de descenso en cada partido pretende un premio que alimente sus expectativas de salvación. Así llegó al recinto blanco.

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