Etiquetas

CM Punk tuvo un encontronazo en el backstage con Vince McMahon hasta el punto de que Punk amenazó con irse de la empresa.
Según fuentes de la WWE, CM Punk estaba molesto por las continuas mentiras que le contaron sobre su combate frente a The Undertaker en el Wrestlemania 29. A pesar de que Punk no entendía la lógica de caer derrotado, lo aceptaba. Lo que le irritó es que le mintiesen acerca del resultado hasta que llegó el día del evento, diciéndole que los planes creativos aún estaban en el aire.
Cuando Punk se enteró de que todo acabaría en una victoria de The Undertaker y el consiguiente 21-0 se puso furioso y sitió que Vince McMahon y Triple H le estaban traicionando al engañarle. Esto llevó a que Punk dijese que la WWE se podía comer lo que le restaba del contrato porque él se largaba. Esto llamó la atención de Vince McMahon y finalmente decidió sentarse a hablar con Punk para calmar los ánimos.
Después de preguntar repetidamente a Vince McMahon por qué siempre tenía que amenazar con irse para llamar la atención, Punk soltó todo lo que llevaba dentro y puso sobre la mesa su frustración al ver que gente como Daniel Bryan, Antonio Cesaro o Kofi Kingston trabajaban muy duro mientras que la empresa estaba demasiado ocupada en bookear a lo fácil y en hacer storylines que satisfacieran sus propios egos.
Durante la reunión que mantuvieron Punk y McMahon, las cosas empeoraron cuando Punk pidió tiempo para recuperase. Aunque Vince trató de convencer a Punk de que se quedase para poder dar forma a su siguiente programa de trabajo, acabó dando su brazo a torcer y aceptó que Punk tuviera un tiempo de descanso.
Hace algunas fechas hubo una conferencia telefónica entre Punk, Vince, Paul Heyman y los guionistas en la que se habló sobre el futuro de Punk, reunión en la que se pusieron sobre la mesa numerosas ideas. Las ideas se movían, dependían, de la salud de Punk y los deseos de Vince.