Italia, que afrontó los veinte últimos minutos con un jugador menos por la expulsión de Mario Balotelli, salió airosa de su visita a Praga (0-0), donde la República Checa dilapidó gran parte de sus opciones.

 El cuadro de Cesare Prandelli, líder del Grupo B europeo aunque acechado por Bulgaria, dejó casi fuera de la carrera al conjunto centroeuropeo, incapaz de aprovechar su superioridad numérica y de juego.

 Italia, que afrontará ahora la Copa Confederaciones, mantuvo el tipo gracias a su entramado defensivo y al meta Gianluigi Buffon, que sostuvo a su equipo cuando la amenaza local se acentuó, especialmente en la segunda parte.

 El bloque checo afrontó como decisivo el compromiso. Pero el punto obtenido, insuficiente, le distancia incluso de la posibilidad de repesca. 

Y eso que el equipo de Michal Bilek fue superior, sobre todo tras el descanso. Tras una equilibrada primera parte, puso en aprietos a Italia, que se quedó sin ver puerta por primera vez en los últimos once partidos.

 Buffon respondió con firmeza a los disparos de Vladimir Darida y Libor Kozak. Después llegó la expulsión de Mario Balotelli por doble tarjeta amarilla, que invitó al cuadro checo a una descarada ofensiva y llevó a Italia a apuntalar su sistema defensivo.

 Petr Jiracek tuvo el gol a seis minutos del final. Su remate, con Buffon batido, se estrelló en un poste.

Anuncios